


El Boletín Epidemiológico Nacional emite su segundo informe sobre vigilancia en aguas residuales
Daniel Espinoza

El BEN de esta semana incluye el segundo informe especial sobre la vigilancia de enteropatógenos virales en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La estrategia la lleva adelante el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la ANLIS Malbrán en articulación con Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Su objetivo es monitorear qué virus circulan en la población, incluso antes de que aparezcan casos en los hospitales, funcionando así como un indicador sensible y de alerta temprana de eventos sanitarios en grandes poblaciones.
En este segundo informe se detallan los resultados obtenidos sobre la presencia de poliovirus y Enterovirus No Polio (EVNP) entre febrero de 2024 y noviembre de 2025. Se procesaron 258 muestras de agua que ingresaron a cinco plantas depuradoras que brindan servicio a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y a distintos partidos del conurbano bonaerense: Planta Depuradora Norte, Planta Depuradora Hurlingham, Planta Depuradora Sudoeste, Planta Depuradora El Jagüel, Planta Depuradora Berazategui.

El informe expresa que no se detectó la presencia de poliovirus en los afluentes cloacales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Este resultado es consistente con la evidencia obtenida a través de la vigilancia de la parálisis aguda flácida (PAF), que tampoco detectó poliovirus en las más de 400 muestras fecales analizadas. Ambos hallazgos son centrales para respaldar el estatus de Argentina como país libre de polio.
Por otro lado, los enterovirus no poliomielíticos (EVNP) mostraron una circulación ininterrumpida durante todo el año. Se detectaron 12 tipos diferentes de EVNP en el 49% de las muestras analizadas. Los tipos más frecuentes fueron el Echovirus 11 (24%) y el Echovirus 7 (21%). También se detectó el Echovirus 30, asociado a patrones epidémicos y brotes de meningitis viral. Su monitoreo en el ambiente permite a las autoridades sanitarias estar prevenidas ante posibles aumentos de casos clínicos.

En la vigilancia ambiental, la detección de EVNP actúa como un indicador de la sensibilidad del sistema para identificar virus circulantes en la población. Lejos de ser una señal de alarma, encontrar estos virus es un indicador de que el sistema de vigilancia funciona correctamente y que es altamente confiable para asegurar que el Poliovirus no está circulando.

















