
Un día como hoy, pero de 1975, desaparece Jimmy Hoffa, en lo que marca el inicio de uno de los grandes enigmas del siglo XX en los Estados Unidos. El sindicalista tenía 62 años y se lo vio por última vez en el estacionamiento de un restaurante de un suburbio de Detroit. Se iba a encontrar con dos jefes de la mafia. Hoffa se había convertido en un hombre poderoso al frente del sindicato de camioneros durante décadas. Había caído en desgracia en los años 60 al pelearse con los hermanos Kennedy cuando comenzaron las investigaciones sobre la mafia. Fue condenado a prisión y Richard Nixon lo indultó en 1971. Sin embargo, había perdido el control del sindicato. Buscaba recuperar la conducción del gremio cuando desapareció. Se tejieron infinidad de hipótesis. En 1982 se lo declaró legalmente muerto. Su historia fue llevada al cine, con nombre cambiado, en F.I.S.T., protagonizada por Sylvester Stallone. Más tarde habría una biopic con Jack Nicholson, y Al Pacino lo personificó en El irlandés, de Martin Scorsese, que también indaga sobre su fin.









































