
Un día como hoy, pero de 1945, el B-29 Enola Gay, de la Fuerza Aérea estadounidense, arroja la bomba atómica sobre Hiroshima. A las 8.15 de la mañana se produce el primer ataque nuclear de la historia. El copiloto Robert Lewis exclama “¿Qué hemos hecho, Dios mío?”, al ver el hongo que emerge desde la ciudad. Unas 70 mil personas murieron por la detonación. La cifra pudo haber llegado al doble hacia fines de 1945 y se habla de 200 mil muertos para 1950 por los efectos de la radiación. Tres días después, se produjo el ataque nuclear sobre Nagasaki. Las bombas atómicas marcan la rendición de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.


























