Un día como hoy, pero de 1974, Juan Domingo Perón pronuncia su último discurso. Lo hace ante una manifestación popular, en una jornada tensa: horas antes, al dirigirse al país por cadena, sugiere que puede dejar la presidencia si no hay apoyo a su programa de gobierno. Durante la tarde, se congregan miles de personas en Plaza de Mayo y el líder justicialista habla desde el balcón de la Casa Rosada. “Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música, que para mí es la palabra del pueblo argentino”, dice al despedirse, 19 días antes de su muerte.
Un equipo de investigación del CONICET halló en La Rioja un reptil que alcanzó los 6 metros de largo y tenía un cráneo de 60 centímetros. Habitó la actual región de Talampaya, y fue uno de los principales y más feroces depredadores del período Triásico, mucho tiempo antes de la aparición de los grandes dinosaurios carnívoros.
Un día como hoy, pero de 1989, José López Rega muere en prisión a los 72 años. El hombre fuerte del tercer gobierno peronista falleció sin haber recibido condena. Cabo de la Policía Federal, se acercó al entorno de Perón a mediados de los 60 y ganó su confianza en Madrid. En 1973 asumió como ministro de Bienestar Social. Apodado Brujo por su afición a la astrología, fue el polo de atracción de la ultraderecha. Se le atribuye la puesta en marcha de la Triple A. Su poder fue en aumento tras la muerte de Perón, cuando se convirtió en el principal colaborador de Isabel Perón. Dejó el país en pleno caos del Rodrigazo y su paradero fue un misterio. Recién se lo detectó en Suiza en 1982. Fue detenido en Estados Unidos cuatro años más tarde y extraditado a la Argentina, donde permaneció detenido hasta su muerte.
Un día como hoy, pero de 1970, la junta de comandantes remueve a Juan Carlos Onganía de la presidencia de la Nación. El dictador que soñó con gobernar veinte años no llega al cuarto aniversario del golpe que derrocó a Arturo Illia e instauró el régimen militar conocido como Revolución Argentina. Debilitado por la crisis que eclosionó con el Cordobazo y por el secuestro y asesinato de Pedro Eugenio Aramburu, Onganía pierde el apoyo de las Fuerzas Armadas. Su sucesor es Roberto Marcelo Levingston, hasta entonces agregado militar en Washington. Levingston será reemplazado en marzo de 1971 por el jefe del Ejército, Alejandro Agustín Lanusse, tras el estallido conocido como Viborazo, en Córdoba.